NOTIGYM: Entrenar en ayunas, ¿sí o no?

Surgen muchas creencias, algunas erróneas y otras muy ciertas que debemos justificar para decidir correctamente. Entre ellas, es frecuente decir: entrenar en ayunas es mejor que hacerlo después de desayunar, pero ¿es correcta esta afirmación?

Para ayudarte a revelar la verdad, te contamos algunos de los procesos que ocurren en nuestro organismo.

En primer lugar, si nos levantamos a la mañana y antes de comer algo nos calzamos las zapatillas para salir a correr, nuestro cuerpo experimenta un estado de reposo en el cual los procesos son más lentos y la glucemia se encuentra en niveles bajos, por haber tenido el último aporte de nutrientes la noche anterior, es decir, unas 8 horas mínimas previas al esfuerzo.

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Mito: “se queman más grasas”

Someter al cuerpo en ayunas a un entrenamiento puede significar una mayor utilización de grasas como fuente de energía, por lo que muchos afirman que es mejor ejercitarse sin haber comido previamente.

Pero, por otro lado, se puede sufrir una hipoglucemia a causa de falta de sustratos. Lo que es peor, puede suceder que se inicia un proceso de catabolismo muscular por necesitar más energía de la que nuestro cuerpo dispone y recurrir a las proteínas como fuente de la misma.

Así, entrenar en ayunas se convierte en un arma de doble filo, ya que puede significar una quema de grasas superior, pero también puede resultar muy nocivo y comprometer la salud.

Desayunar primero: lo más conveniente

Es mejor entrenar después de haber desayunado ya que, cuando nuestro cuerpo no tiene sustratos y por el contrario es sometido a un gasto calórico, el metabolismo asume que estamos en época de escasez y pone en marcha un “plan de ahorro”.

Cuando regresemos de correr y desayunemos, absorberá aún más los nutrientes que aportemos que si lo hacemos antes de salir a entrenar.

Asimismo, el estado de necesidad que experimenta nuestro cuerpo puede llevarnos a comer más de lo que realmente requerimos cuando desayunamos después del esfuerzo.

En síntesis…

Siempre es mejor entrenar con algo en el estómago ya que el cuerpo cuenta con algún recurso para responder al esfuerzo y puede desempeñarse mejor y sin riesgos.

FUENTE:  Fede Delpiano, personal trainer. www.personaltrainer.com.ar

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